Si ya es difícil que nos vengan a la cabeza, por lo general, nombres de reinas u otras mujeres con poder que pertenecieron al periodo medieval cuando nos referimos al ámbito «occidental», la situación se complica mucho más a la hora de citar reinas africanas, como también ocurre con los reinos eslavos, las mujeres de las estepas o las emperatrices del Lejano Oriente. No es una cuestión sólo de sus nombres. Mencionar sus funciones y atribuciones es, en muchos casos, algo completamente ajeno, incluso para el alumnado universitario, ya que no son contenidos que se contemplen dentro del currículo de las materias en los planes de estudio actuales. Justamente esa fue la idea con la que decidimos abordar este año la escuela de verano «La Ciudad de las Damas», desde la Universidade de Santiago de Compostela.
Evidentemente, es un tema inabarcable para una escuela de verano, pero queríamos acercarnos a realidades menos conocidas que nos permitieran entender las claves del gobierno femenino durante la Edad Media, en el que se pueden ver patrones, como ocurre con la mujer que sirve para ilustrar esta entrada de nuestro blog. Se trata de Keran de Lampron, miembro de la dinastía hetumiana, reina consorte de León II de Armenia, de la que los cronistas de su tiempo escribieron que fue «una gran amiga» de su esposo. Puede parecer una frase muy ambigua y un reconocimiento escaso, pero no deja de ser la misma terminología empleada en otras monarquías, para señalar la armonía que existía en el seno de la pareja regia y la confianza en términos políticos y de actuación pública que ambos se profesaban. De todas estas cuestiones y de muchas más, hablaremos en la 3ª edición de la escuela de verano «La Ciudad de las Damas. Miradas comparadas hacia las mujeres con poder de la Edad Media», que tendrá lugar entre los próximos 22 y 26 de junio. Te esperamos!